Todo es nuevo para el resucitado.
Limpio, como la mañana,
para los recién nacidos.
Todo es verdad en tu Verdad,
Señor. Siempre tienes razón,
aunque en la noche oscura.
De aquello...
sólo queda el recuerdo, el rocío
en las mejillas del día,
hoy lágrimas de alegría.