Mirad en silencio al Rey.
Nuestra Cabeza y ejemplo.
Ahora calla, no juzga
el humor negro. Y piensa
en amar a quien se burla
de Dios y del hombre,
en su extremo de locura.
Por eso ejerce el poder
en su perdón de blancura.
En silencio entenderéis
el dolor, su acupuntura.